". . . Si en todas partes del
mundo el hombre
es hijo
de la tierra, en las Hurdes
la tierra es hija de
los
hombres"
· Miguel de Unamuno ·
Las Hurdes empieza donde acaba la fantasía del sueño.
Parajes inundados de naturaleza, color y vida, que dan a la
comarca una singularidad difícilmente irrepetible e inigualable.
Entre valles y colinas, el sol y el agua dibujan paisajes de
coloridos intensos en cada una de las estaciones, llegando a
su máximo esplendor al eclosionar la primavera.
Largos y espesos son los silencios que se extienden
por la historia de ésta comarca. Esto hace que sea un
lugar de leyendas y tradiciones que sus gentes se resisten a
perder en pro de una historia pasada y una identidad propia.